MUJERES CAFETERAS TRASCIENDEN FRONTERAS

Posted in NOTICIAS

El grano cultivado por manos femeninas del occidente del Huila, se comercializa en el exterior. 

Por Margarita Suárez Trujillo

Lo mejor de realizar la revista NUEVA IMAGEN COLOMBIANA es tener la oportunidad de visitar gente espectacular que vive en lugares espectaculares. Y esos sitios impactan más cuando son mujeres del sector rural las protagonistas de hazañas que trascienden las fronteras patrias. 

Poderosas

En el municipio de La Plata, Huila, dialogamos con integrantes de la Asociación de Mujeres Cafeteras del Occidente del Huila, una entidad del sector solidario, sin ánimo de lucro, conformada por 280 productoras de café. Las asociadas residen en 33 veredas distribuidas en 13 núcleos. En promedio cada mujer tiene 7.000 árboles de variedad castillo y caturra, en un área de 1.3 ha., con una producción estimada de 15 cargas por hectárea. En el año 2015 exportaron 125.000 kilos, en el año 2016, llegaron a 100.000 kilos y para el año 2017 se estima entregar siete (7) contenedores equivalentes a 175.000 kilos. 

 

Exportación

El café producido en la empresa cafetera en cabeza de cada mujer es acopiado y comercializado a través de la Cooperativa Departamental de Caficultores del Huila – Cadefihuila, en pergamino y el café que cumple con características especiales, físicas y sensoriales es exportado en excelso a través de Expocafé a la firma RGC ubicada en Canadá. Los ingresos, reliquidaciones y sobreprecios recibidos por estas negociaciones se entregan a cada mujer en proporción igual al número de kilos vendidos por cada transacción. La Cooperativa les ayuda a mejorar sus procesos. “Cadefihuila ha sido el aliado más importante que tenemos las mujeres cafeteras”, dicen ellas. 

Huila Coffee

Devolviendo la película, valga recordar que en nuestra reciente visita a Charlotte, Carolina del Norte, en los Estados Unidos, encontramos en uno de los almacenes de la prestigiosa cadena “World Market”, un set de venta y degustación de café, con el mapa de Colombia señalizando al Huila, con un texto en inglés que traduce: “Café Colombiano Huila, cultivado por la Cooperativa Cadefihuila. Ubicada en el Distrito de Huila, esta cooperativa fue fundada en 1963 para unir a los pequeños productores de café de la región. A una altitud de 1.500 metros o más, tiene un microclima único que produce cafés superlativos”. 

Mis Mujeres

Surgió entonces el interés de entrevistar al gerente general de Cadefihuila, Saúl Sanmiguel Ortiz, un profesional visionario que labora allí desde su fundación. Con amabilidad, nos insinuó: “Prefiero que salgan en la revista mis mujeres”. Cuando nos contó la maravilla lograda por “sus” mujeres en tan sólo nueve años de existencia de la Asociación, no dudamos en desplazarnos al occidente del Huila, al municipio de La Plata, para dialogar con las protagonistas de la Asociación de Mujeres Cafeteras del Occidente del Huila. 

Comienzo

El programa orientado a fortalecer el trabajo de las mujeres cafeteras surgió en el año 2008 cuando el plan estratégico de la Federación Nacional de Cafeteros determinó incentivarlas a participar en los procesos de producción del grano, en cumplimiento de la política de equidad de género y de uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio que ordena: “Promover la igualdad entre los sexos y el empoderamiento de la Mujer”. La Asociación del occidente del Huila se creó con 50 mujeres, que empezaron en el año 2010 sembrando cada una 2.500 árboles en media hectárea, en algunos casos en tierra de su propiedad o cedida por los propios esposos. La Federación donó las chapolas y Cadefihuila las bolsas para sembrarlas. Hoy suman cerca de mil hectáreas cultivadas en café y tienen semilleros para autoabastecerse de plantas. 

Calidad

Todo el grano que producen es recibido en la bodega de Cadefihuila, ubicada en La Plata, en la salida hacia Popayán. Allí se toman muestras que se analizan en el laboratorio, se hace la tostión y se realiza la cata de fragancia, aroma y sabor. Un analista de Calidad de Café, egresado del Sena, Cristian Mauricio Obando Valencia, de 37 años de edad, quien lleva cuatro años en el oficio, absorbe la bebida de manera exagerada para evaluar cuerpo, fragancia, dulzor, acidez, balance y uniformidad. La calificación de 84 puntos hacia adelante indica que es excelente. Una vez se perfilan las muestras, se comparten los resultados para que los caficultores conozcan el sabor de lo que producen y realicen los correctivos necesarios para mejorar calidad.  

Segoviana

Visitamos varios lugares, unos con proyectos más avanzados que otros porque llevan más tiempo en el programa. En la vereda Segoviana, llamada así en homenaje a la valiente indígena Segovia, a 1.600 metros de altura, recorrimos junto a las “gaviotas” los cultivos de la hacienda “Las Delicias” de propiedad de Evelio Vargas y su esposa Rosa Irene Noguera, mujer cafetera quien desarrolla su proyecto con el apoyo familiar. Cuenta con cafetales, beneficiadero y secadero. Cuida con esmero los bellos jardines de su casa y desarrolla el programa de seguridad alimentaria a través de la huerta casera.  

Socia más reciente

Adriana María Tello, 34 años, quien tiene una parcela en la vereda “El Socorro”, con cinco hectáreas en café, es la integrante más reciente de la Asociación. Ingresó hace cinco meses. Dice sentirse muy motivada por la capacitación obtenida no sólo en café sino en temas empresariales. Valora los estímulos que se obtienen a través del grupo para conservar la unión familiar y el permanente acompañamiento técnico. 

La más antigua

Nelly Saavedra Córdoba, quien nació y creció entre cafetales, es la presidenta de la Asociación, desde sus inicios en 2008. Recuerda que por esa época la Federación de Cafeteros capacitó mujeres del Huila, Caquetá y Tolima, pero sólo sobrevivió su grupo. Era presidenta del acueducto en su vereda y laboró inicialmente como capacitadora. “Las señoras nos empoderamos, hemos tenido capacitación en equidad de género y apoyo sicológico. Nuestras familias hoy son diferentes. El trabajo de la mujer es valorado, ya no se dedica solamente al oficio de la casa, sino también a la empresa. Nos sentimos dignificadas y orgullosas de lo que hacemos. En las familias de las mujeres cafeteras el machismo ha quedado a un lado. Para nosotras Dios, la Virgen y el café”, señala.  

Abriendo espacios

Nelly es una líder nata. Se siente realizada con las buenas cosas que le están pasando. “La asociación ha logrado que sus asociadas tengan reconocimiento y hoy hagan parte activa como integrantes del comité municipal de cafeteros y como  delegadas  y directivas  de la  Cooperativa  Departamental de Caficultores. Tenemos mujeres presidentas de la Junta de Acción Comunal en las diferentes veredas, se ha participado llevando el nombre de la Asociación en eventos de talla  internacional  como la Feria Mundial de Café  (2014)”, dice.  

Ferias de café

La Asociación ha participado en casi todas las ferias de cafés que se realizan  en el Departamento del Huila. En el año 2015 obtuvieron el tercer puesto a nivel nacional en el concurso “Rymel Serrano Uribe” con el proyecto “Seguridad alimentaria Huerta casera”. El año pasado fueron reconocidas en el capítulo seis del libro “La Agricultura Familiar en Colombia. Estudios de Caso desde la Multifuncionalidad y  su aporte para La Paz”.  

Más testimonios

María Edith Collazos Perdomo, esposa de Libardo Saavedra, padres de cuatro hijos, el mayor de ellos sacerdote, se enorgullece de la doble función que asumen las mujeres de manejar la casa y laborar en el campo. Ambas cosas son importantes en su concepto. “Para nosotros no hay otro cultivo como el café, gracias a Dios y el café hemos salido adelante”. Vive muy agradecida con Cadefihuila porque es la entidad que les da la mano en todo momento: “Nos presta sus secaderos, compra el café, lo pagan bien, facilita créditos, anticipa recursos, ayuda con la educación de nuestros hijos”, dice. Otro ejemplo es el de Saturia Trujillo, de 60 años, quien trabajó hombro a hombro con su esposo para sacar adelante a sus siete hijos, quienes siguieron el camino de caficultores. 

Cafetera y partera 

En la vereda San Vicente estuvimos en la clausura de una de las capacitaciones que reciben. Enseguida, caminamos dos kilómetros ladera arriba para llegar hasta la casa de Clemencia, la partera Guambiana, viuda desde hace 16 años, quien a sus 64 años de edad siembra café, maneja su propia huerta cacera y sigue recibiendo niños. Metros abajo de su parcela, su hija Nelly, casada y con tres hijos. Está construyendo con la ayuda familiar su casa y las obras que se requieren para avanzar en el programa. Está comenzando con gran ilusión. 

Cambio de vida

María Lucía Cepeda Lizcano, cuenta que hace ocho años sólo cocinaba porque su marido no la dejaba salir de la casa. Empezó el proyecto y terminó dándole trabajo a su propio esposo. “Fue muy bonito, cuando iba a sembrar el café le pagué 300 mil pesos para que limpiara y abonara”. Antes ella no manejaba “ni un peso”. Cuando el señor llegaba tomado después de haberse gastado en licor casi toda la plata de lo que había trabajado en la semana, ella le esculcaba los bolsillos. Hoy día su situación es totalmente diferente, su marido cambió de actitud y tienen un matrimonio feliz. La familia, incluidos los hijos, trabajan unidos y producen lo necesario para vivir dignamente, además han tenido la oportunidad de capacitarse. “Todo lo que tengo se lo debo a Dios, es el motor de nuestra vida. Gracias también a Cadefihuila que me ayudaron a salir de mi ignorancia”. 

Cambio de actitud

Gladys Yaneth Hernández, profesional y cafetera, es vocal de la Asociación y coordinadora de la zona occidente del Huila en Cadefihuila, integrada por los municipios de Nátaga, Paicol, Tesalia, Argentina, La Plata, y los centros poblados de Pacarní y Belén. De siete hermanos nacidos en una familia cafetera, sólo Gladys Yaneth se enamoró del campo y en especial del café. Nos cuenta que cuando empezó el programa algunas de las mujeres se encontraban en situación vulnerable (maltrato intrafamiliar, falta de oportunidades, desplazamiento a las ciudades a trabajar en casas de familia, etc.). 

Proyectos

Gladys está enterada de cada uno de los pasos del grupo. Nos acompaña a todos los lados y como tiene buen léxico nos explica los detalles y nos informa que la Asociación hace parte de la metodología My Coop Colombia, aprobada por las Naciones Unidas como un aporte educativo que hace Indesco y la Universidad Cooperativa a las empresas de economía Solidaria. Desarrollan proyectos de cooperación internacional, uno de ellos con la Asociación Canadiense de Cooperativas, cuyos operadores en Colombia son “Gestando” e “Impact”. Hay un grupo de jóvenes hijos e hijas de las asociadas que se dedican a la producción y comercialización de colinos de café. Los ingresos se reparten en partes iguales y su objetivo es incentivar el cultivo del café y asegurar el relevo generacional. 

Siempre activas

Para obtener ingresos adelantan la producción y comercialización de chapolas con frecuencia de siembra de tres producciones en el año, igualmente participan activamente en los eventos relacionados con la especialidad, ofrecen en menor escala café tostado y molido, y colaciones (galletas, panderos,  arequipe,  pulpa con arequipe  y  sabajón). La Asociación gestiona proyectos con organismos nacionales e internacionales encaminados a cubrir   parte de las necesidades que tienen las asociadas en las empresas agropecuarias.

Con el BID

Tienen un proyecto con el Banco Interamericano de Desarrollo - BID, con Cadefihuila como operador. Tiene dos componentes: asistencia técnica, a través de un equipo que integran un ingeniero agrónomo y tres tecnólogos. El otro componente es el organizacional, con el acompañamiento de la fundación española Caixa y el Fomin – Fondo Multilateral de Inversiones. Con ellos se articula la parte financiera y las asesoran en imagen y marca. Otro proyecto que acaban de concluir es el de seguridad alimentaria, a través de la creación de huertas caseras. 

El campo

Esta es a groso modo la historia de las mujeres cafeteras del occidente del Huila, “las mujeres de Saúl”, como las llamo cariñosamente después de haber hablado con su mentor. Con su unión y perseverancia, hoy ellas son ejemplo para el departamento, para el país y para el mundo. Aparte del maravilloso trabajo que adelantan para mejorar la calidad de vida de sus familias, están logrando un producto que nos enorgullece en el exterior y con el amor de madres han conseguido que sus hijos se enamoren del campo y se den cuenta que en este lugar tienen asegurado un futuro digno y prometedor. 

 

Download from BIGTheme.net free full premium templates

WEB AMIGAS

WEB AMIGAS