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UN ORGULLO PARA COLOMBIA

Por Rafael Uribe Uribe

 

El informe de la ONU sobre la disminución de los cultivos de coca y de que ya dejamos de ser el primer productor es un orgullo para Colombia. La acción de la policía con la colaboración del ejército en el control de los cultivos ilícitos, deja ver sus resultados. Hemos pasado de 160.000 hectáreas a 68.000 en los últimos ocho años. Se han sustituido el 50% de las fumigaciones con Glifosato por erradicación manual para minimizar los efectos ambientales.

 

Los pesimistas piensan, como dicen quienes quieren descalificar la acción de las autoridades, que la producción de coca por hectárea a mejorado y que, consecuentemente, la disminución de los cultivos no representa necesariamente una menor producción de cocaína. Se equivocan en grande.

 

Es cierto que no es proporcional la rebaja de hectáreas con la de la producción, pero cada vez la distancia es menor. Inicialmente la tecnificación de cultivos aumentó el rendimiento por hectárea; pero las acciones de detección mas intensa, ha obligado a reducir las áreas sembradas por parcela y a mezclar la coca con otras especies para dificultar su localización. Esto disminuye la productividad. El efecto es alentador.

 

Hay otra verdad que se suma a lo anterior, las intersecciones de cargamentos se han incrementado con éxito, así como la de precursores químicos. Esto ha obligado a los carteles de la droga a desplazar laboratorios a otros países, lo que implica movilización de hoja de coca en lugar de producto terminado.  Un revés de no poca monta. El nuevo gobierno tiene claro que en la lucha contra el narcotráfico no se puede desfallecer y ello incluye obviamente continuar desmantelando las Farc, el Eln y los grupos emergentes, todos involucrados en este negocio oscuro y nauseabundo.

 

Avanzando hacia el destete

Soy un optimista de tiempo completo; pero al señor Chávez no le creo. Es posible que las relaciones puedan ser menos agrias; pero que se normalicen, no hay posibilidad alguna en mi concepto. Tendrá siempre en su cabeza las mal llamadas bases norteamericanas, que como tal no existen, son nuestras bases en las que, por acuerdos con los Estados Unidos, puede haber personal norteamericano en labores de inteligencia y entrenamiento en la lucha contra el narcotráfico, así como la operación de algunas aeronaves con este propósito.

 

La cooperación norteamericana, que con el Plan Colombia no la inventó el presidente Uribe sino el ex presidente Pastrana, ha dado buenos frutos en el combate contra los grupos terroristas y los carteles de la droga. Se extendió el acuerdo a otras bases. Antes solo se utilizaban Larandia, Catam y Apiay. El número de militares foráneos no ha aumentado ni se incrementará. No obstante, esta seguirá siendo la piedra en el zapato para nuestro incómodo vecino y, nadie, le bajará la cantaleta. Con su odio a los Estados Unidos, seguirá el ‘Imperio’ siendo su disculpa para despotricar contra Colombia y su gobierno, cualquiera que sea.

 

Esto le conviene para seguir manteniendo en su territorio cabezas importantes del Eln y las Farc. Desde luego, para el apoyo generoso que su gobierno les proporciona.  No nos enredemos con los pagos, otro hueso difícil de roer, que se mueve al antojo de mi coronel y el genio del día. Seguirá prefiriendo comprarle a sus amigos o protegidos, Lula, Evo, Daniel el travieso, Correa y a los pingüinos australes Cristina y Mr. K. De manera que una recuperación de ese mercado a corto plazo, me atrevo a calificarlo de utopía. Debemos ver con buenos ojos el TLC con Canadá que ya está de un cacho, al muy avanzado con el Mercado Común Europeo y otros que se están gestando. Nos dará oportunidades para colocar bienes que el ‘Chavo’ necesita, pero por capricho rechaza.

 

Y a los gringos les tocará abrir los ojos, no sea que, por simple y lógica reciprocidad con quienes nos están abriendo sus puertas, les compremos una buena parte de lo que de los Estados Unidos nos llega, mientras la señora Nancy Pelosi le come cuento a Piedad, y se atraviesa como mula cerrera en el Congreso gringo al tratado ya firmado con Colombia.

 

La economía sorprende

Con un crecimiento del 4,4% en el primer trimestre muchos quedaron perplejos. Pese a la crisis internacional, la recuperación que empezó a finales del año pasado ha sido sostenida y dinámica. Después de un cierre del 2009 con una inflación del 2%, la mas baja en la historia de Colombia desde que se llevan estadísticas, no hay duda, que con el buen manejo, el flujo de inversión animada por la seguridad y la estabilidad jurídica, vamos superando momentos amargos que afrontamos mejor que muchas de las economías regionales.

 

El gobierno ajustó su proyección anual al 3%; pero fuentes mas optimistas están pronosticando un punto por encima.Haber ingresado a los países llamados CIVET, aludiendo a ese animalito africano y asiático que tiene características muy especiales, es el primer salto entre el subdesarrollo y el crecimiento sostenible, nos abre inmensas posibilidades. Se calificaron como tales, además de Colombia, Indonesia, Vietnam, Egipto, Turquía y Sudáfrica. En otras palabras, ahora somos apetecibles internacionalmente para las inversiones.

 

El rincón de Dios

“Convirtámonos en ramas verdaderas y fructíferas de la viña de Jesús, recibiéndolo en nuestra vida como él quiera mostrarse. Como la verdad, para ser dicha, como la vida, para ser vivida, como la luz para ser iluminada, como el amor, para ser amado, como el camino, para ser andado, como la alegría, para ser dada, como la paz, para ser extendida, como el sacrificio, para ser ofrecido en nuestras familias y en nuestros barrios.”  Madre Teresa de Calcuta.

 
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